Historia de Bloodborne

Te contamos la historia de Bloodborne, uno de los exclusivos de la muy aclamada PlayStation 4. Se trata de uno de los mejores juegos de la famosa saga “Souls” de Hidetaka Miyazaki por parte de From Software, hasta el día de hoy. Y tiene una historia con muchos secretos.

Historia de Bloodborne con spoilers

La saga “Souls” se a hecho de mucha fama por el hecho de que ninguno de sus juegos tiene una historia escrita o documentada en algún lado, si no que se va armando poco a poco por la descripción de los ítems, personajes NPC o jefazos.

Bloodborne el cual es una de las entregas mas sanguinarias, tiene una que, aunque a primera vista es muy difícil de deducir, es rica en teorías y el terror abunda en cada paso que se recorre en la ciudad oscura de Yharnam.

Se necesita acotar, jugadores y hambrientos del lore, que no se puede hablar de ningún juego de la saga Souls al contar su historia sin algunos spoilers, así que se recomienda discreción si quieres evitar arruinarte la sorpresa.

La cacería en Yharnam

La historia de Bloodborne empieza en la ciudad de Yharnam, la cual tiene un estilo gótico con detalles victorianos y profundamente lúgubre, donde reina el egoísmo y un gentilicio despiadado que busca eliminar a las creaturas que acechan a los inocentes.

Todo empieza cuando los escolares de Byrgenwrth, consiguen la sangre de los antiguos, “Los Grandes”, dando así pie a los estudios de la misma, buscando forzar la evolución del ser humano hasta alcanzar una escala mayor.

Éstos fundan la iglesia de la sanación para poder así, estudiarla mejor y utilizarla sin problema alguno.

La llegada nuestra a Yharnam no fue fortuita, fue con un propósito del cual, nos enteramos en los primeros minutos de juego.

Padecíamos una enfermedad de tierras lejanas, y la iglesia de la sanación, al darnos una transfusión, pudo curarnos por completo.

El problema recae en que quizás, nadie noto que a la par de la milagrosa curación de la enfermedad, también están las consecuencias de la explotación de la misma.

De ahí, una bestia se cuela en la iglesia, acercándose y acechándonos para poder eliminarlos, pero es interrumpida por la protección que nos brinda la sangre de los grandes.

Somos cazadores, y Yharnam, ahora es un nido de bestias sanguinarias, inocentes clamando ayuda y abominaciones que escapan de la sanidad y comprensión humana. Es nuestro deber eliminarlas bajo el manto de la luna de sangre.

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